
Cómo bajar el ascensor a cota cero
Muchos edificios en Ourense tienen ascensor, pero llegar a él desde la calle es imposible para una persona con movilidad reducida. La razón es siempre la misma: entre la entrada del portal y el rellano del ascensor hay un escalón, un peldaño, o una pequeña escalera que parece inofensiva pero que corta el acceso por completo. Resolver este problema, lo que técnicamente se llama bajar el ascensor a cota cero, requiere un proyecto de accesibilidad específico que analice la situación concreta del edificio y proponga la solución más viable.
¿Qué significa «cota cero» en un edificio?
En arquitectura, la cota cero es el nivel de la calle o del acceso principal al edificio. Cuando decimos que el ascensor está a cota cero, significa que se puede acceder a él directamente desde la entrada, sin salvar ningún desnivel.
El problema habitual es que muchos edificios construidos entre los años 50 y los 80 tienen el arranque del ascensor en el primer rellano de la escalera, es decir, a media altura entre la planta baja y el primer piso. Para llegar al ascensor hay que subir varios peldaños. Para una persona mayor o con silla de ruedas, esos peldaños son una barrera infranqueable.
¿Por qué ocurre esto en tantos edificios en Ourense?
Cuando estos edificios de Ourense se construyeron, la normativa de accesibilidad no existía o era muy laxa. El ascensor se instaló donde había espacio en el núcleo de la escalera, sin considerar la accesibilidad desde la calle. Con el paso del tiempo, los vecinos envejecen, aparecen situaciones de discapacidad, y lo que antes era una incomodidad se convierte en un problema real de habitabilidad.
La normativa actual sobre accesibilidad en edificios existentes obliga a las comunidades de propietarios a suprimir las barreras arquitectónicas cuando algún vecino lo solicita y la solución es técnicamente viable, con independencia de que la mayoría esté de acuerdo o no.
Soluciones técnicas para acceder al ascensor desde la calle
No hay una solución única. La correcta depende de la geometría del portal, la diferencia de cota, el espacio disponible y la normativa urbanística del municipio. Estas son las opciones más habituales:
Rampa de acceso en el portal
Cuando la diferencia de cota es pequeña (generalmente inferior a 20 cm) y el portal tiene el ancho suficiente, una rampa cumple con la normativa y es la solución más económica y duradera. Debe tener una pendiente máxima del 10% en tramos cortos (hasta 3 metros) o del 8% en tramos más largos, con los anchos y descansillos que exige el CTE.
Plataforma elevadora en el portal
Cuando el desnivel es mayor o no hay espacio para una rampa con la pendiente correcta, una plataforma elevadora vertical o inclinada resuelve el problema en poco espacio. Es una solución mecánica que requiere mantenimiento, pero que permite superar desniveles de hasta varios metros en un espacio muy reducido.

Modificación del foso del ascensor
En algunos casos, la solución óptima es bajar el propio ascensor: excavar el foso existente para ganar los centímetros necesarios y que la cabina quede al nivel de la calle. Es una obra más compleja, pero elimina la barrera de forma permanente y sin añadir nuevos elementos mecánicos al portal.
Elevador exterior adosado a la fachada
Cuando ninguna de las soluciones interiores es viable (por falta de espacio o por afectación a elementos estructurales) se puede proyectar un elevador adosado a la fachada del edificio que conecte directamente la calle con el nivel del ascensor. Requiere licencia urbanística y, en edificios protegidos o en entornos históricos, puede tener limitaciones estéticas.
¿Cómo se decide qué solución es la adecuada?
El primer paso siempre es un estudio técnico previo: medir las cotas exactas, analizar la estructura del portal, comprobar si hay instalaciones que afecten a la intervención y estudiar qué soluciones son geométricamente posibles en ese espacio concreto.
Sin ese análisis, es imposible saber si la solución será una rampa sencilla o una intervención más compleja. Y sin un proyecto firmado por un técnico competente, la comunidad no puede solicitar licencia ni acceder a las subvenciones disponibles.
¿Cuánto cuesta bajar el ascensor a cota cero?
El coste varía considerablemente según la solución adoptada. No es lo mismo instalar una rampa que modificar el foso del ascensor o proyectar un elevador exterior. A grandes rasgos, los factores que más influyen en el presupuesto son:
- La diferencia de cota a salvar — cuanto mayor es el desnivel, más compleja y costosa es la solución
- El espacio disponible en el portal — un portal estrecho obliga a soluciones más elaboradas
- Si hay elementos estructurales afectados — tocar pilares o vigas encarece cualquier intervención
- La solución elegida — una rampa tiene un coste muy inferior a un elevador o a la modificación del foso
En términos generales, las intervenciones más sencillas (rampas en portales con desnivel pequeño) pueden resolverse por unos pocos miles de euros. Las soluciones más complejas (elevadores, modificación de foso, adosados exteriores) pueden superar los 20.000-30.000 € dependiendo del edificio.
Lo relevante es que una parte importante de ese coste puede estar cubierto por las ayudas del IGVS para la mejora de la accesibilidad en Galicia, que en la convocatoria actual alcanzan hasta el 80% del presupuesto protegible para personas mayores de 65 años o con discapacidad reconocida.
¿Cuándo está obligada la comunidad a hacer la obra?
La Ley de Propiedad Horizontal establece que cualquier propietario o inquilino con discapacidad o mayor de 70 años puede exigir a la comunidad la realización de obras de accesibilidad, siempre que el coste no supere doce mensualidades ordinarias de gastos comunes. Si supera ese umbral, la comunidad no está obligada a financiarlo íntegramente, pero sí a permitir que el vecino que lo solicita lo costee por su cuenta.
En la práctica, cuando existen subvenciones que cubren la mayor parte del coste, la resistencia de la comunidad suele desaparecer. El arquitecto puede ayudar a la comunidad a entender la normativa y a presentar correctamente la solicitud de ayudas.
Si tu edificio tiene ascensor pero no en cota cero, la primera pregunta que hay que responder es si hay solución técnica viable y cuál es la más adecuada para vuestra situación concreta. Eso es exactamente lo que analizamos en un estudio de accesibilidad previo al proyecto.
¿Estás planteándote instalar un ascensor nuevo donde no hay ninguno? Te explicamos cómo funciona ese proceso en nuestro artículo sobre la normativa para poner un ascensor en una comunidad de vecinos.
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Modulor Arquitectura es un estudio de arquitectura de Ourense que idea, desarrolla y ejecuta todo tipo de encargos arquitectónicos, principalmente Proyectos Integrales de Arquitectura.
